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BEATRIZ OQUENDO presenta a MIRNA SALAMANQUES EN SU EXPOSICION DE PARIS EN 1993.

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mIRNA sALAMANQUES:  Una mujer, una amiga, una artista,  La conocí en París en 1975.

Me llamó la atencion entonces, el brillo salpicado de luces en sus ojos, que aún conserva.  Reconocí en ella, desde el primer instante,  a una valiente decidida y predestinada.  La ví enfrentar la montaña del éxito , a la que, con entereza y sin miedo, se dispuso escalar.  En su transcurso, la envolvieron años duros llenos de limitaciones y sacrificios obligados.

Embriagada por el delirio del triunfo y reforzada por el resplandor de su Arte, trató con fuerza de alcanzar la cumbre de aquella montaña, transformando los trajines y sacrificios, en rutinas que periodicamente fue superando a su paso.

Tuvo un temprano comienzo.  Su primera exposición la realiza a los 18 años en el Circulo "Pez Dorado".  Desde entonces su vida se transforma.   Viajes al exterior quiebran en ella arcaicos horizontes, abriendosele un mundo de posibilidades que aprovecha cuando viaja a París, donde pasa sus siguientes años.

Llena de positividad,  con energía,  se vuelca en la búsqueda de sus propias tendencias.

Y es cuando egresa de la Escuela Nacional Superior de Artes Decorativas de Paris y se transforma en Licenciada en Arte, especializada en Arte Mural que se establece mi primer encuentro con la artista.  

Desde la Embajada de mi país lanzo sobre ella toda la protección de la que merecía ser objeto por su esfuerzo y trabajo.

Admirada del poco interés que le habían dedicado no solo a ella, sino a el resto de nuestros artistas que se encontraban en aquél centro, punto neuralgico del arte en el mundo, me dediqué con especial interés a localizarlos.

Desde entonces tanto las obras de Mirna, como la de otros valiosos colegas, permanecieron vistiendo patrioticamente las paredes de nuestra Embajada, que se engalanó con su toque nacional complementario, demarcado en los movimientos cinéticos, los Ensamblajes de blanco sobre blanco y los crematizados espectáculos elaborados por manos"nuestras."

Para nosotros, venezolanos, es motivo de satisfacción, saber, que artistas como Mirna, consiguieron dejar su huella marcada de éxito.

Museos como el de Arte Moderno de Paris, el de La Havre, La Ville de Paris, el C.N.A.C. (Centro Nacional de Arte Contemporaneo) en Paris, la Galería Nacional de Arte Contemporaneo en Santo Domingo,  el Consulado de Venezuela en New York, además de diversos Ministerios, Embajadas y Gobernaciones, sin dejar de contar numerosas colecciones privadas,  ostentan orgullosos las obras de nuestra incansable artista.

Es una manera de reconocimiento el que le demostramos con nuestra presencia y un placer el poder ver y apreciar su última colección de tendencia gráfica, en la que nos muestra sus firmes trzos, en desnudas frases convertidas en misteriosas mágicas palabras y claves espirituales de específica significación, colocadas dentro de sus cuadros.

BEATRIZ OQUENDO 1993.  Caracas. TAGS:Encuentro de notables.

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